Tendencias
El estilo urbano según Angélica Díazgranados
La fashion stylist reveló en el Santander Fashion Week cómo transformar la moda de pasarela en un guardarropa versátil, fresco y funcional para la vida diaria.
En cada edición de un Fashion Week no solo se presentan colecciones, también se marcan puntos de encuentro entre la moda y la vida real. Eso quedó en evidencia en el Santander Fashion Week 2025, donde la mirada de Angélica Díazgranados, reconocida fashion stylist, aportó un ángulo fresco: la moda no debe quedarse en la pasarela, sino traducirse en un guardarropa que responda a la cotidianidad, a los cambios de clima y al ritmo urbano que caracteriza a las grandes ciudades.
En sus palabras, la moda urbana no es simplemente estética, es una herramienta que habla de lo que somos y hacia dónde vamos.
En ese contexto, la cápsula “Verano en la ciudad”, presentada por MANGO, marcó un punto de encuentro entre modernidad y frescura. Con siluetas versátiles, tejidos ligeros y una paleta que dialoga con el ritmo de la urbe, la colección mostró que lo urbano también puede ser elegante, funcional y profundamente femenino.
Con influencias de Rebel Bloom, Sandy Escape y Urban Attitude, la colección reflejó la riqueza de estilos que dialogan con distintas personalidades. Díazgranados resaltó que más allá de las tendencias, la clave está en adaptar —con sentido práctico— piezas ligeras, transpirables y con capas que permitan fluir entre diferentes contextos.

Para la stylist, el gran reto es simplificar sin perder carácter. Eso significa convertir un vestido estampado en pieza central, combinarlo con básicos neutros o transformar un look de día en uno nocturno con apenas unos cambios de accesorios. Según su visión, el poder de una prenda o de un complemento radica en su capacidad de acompañar la rutina y, al mismo tiempo, elevarla con un gesto sofisticado. En ese sentido, el armario urbano debe ser un espacio de creatividad, no de complicación.
La experta recomienda elegir una pieza protagonista, como un vestido midi estampado, una camisa oversized de lino o un blazer ligero, y combinarla con básicos atemporales que permitan múltiples combinaciones. Para Díazgranados, esta fórmula simplifica la elección diaria de looks y garantiza coherencia visual sin sacrificar creatividad.
El color también ocupó un lugar especial en sus recomendaciones. Lejos de imponer una estética rígida, Angélica habló de un proceso gradual: empezar con acentos sutiles y, poco a poco, dejarse seducir por tonos más intensos como el naranja o el rojo. Esta transición cromática no solo refresca los atuendos, sino que también empodera a quien los viste, recordándole que la moda es un recurso para expresarse con autenticidad.

Entre las piezas imprescindibles para esta temporada, la stylist menciona el pantalón fluido arena, las sandalias de tacón kitten y el vestido animal print, recordando la importancia de evitar telas pesadas y exceso de accesorios que no comuniquen una misma estética.
Su propuesta plantea que llevar la moda de la pasarela a la vida diaria implica depurar y adaptar los códigos: cambiar los tacones por sneakers, reemplazar los maxi bolsos por formatos mini en la noche, superponer capas largas sobre el denim o elegir siluetas fluidas que conserven un aire sofisticado sin perder comodidad. Esta mirada dialoga con las tendencias de la cápsula: desde las flores con un giro irreverente y los contrastes vibrantes de rojo y azul sobre mezclilla, hasta la serenidad de los neutros y el lino.