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La disputa entre dos diseñadoras colombianas por supuesto plagio

Fucsia.co

La disputa entre dos diseñadoras colombianas por supuesto plagio Foto: Instagram @mercedessalazar

Conoce la historia detrás de la polémica por un canasto con forma de piña...¿o es una jaula de pájaros?

Una vez más se debate el tema de derechos de autor en la moda, en esta ocasión entre dos colombianas.

Tras presentar su más reciente colección llamada Iraca, en el Miami Fashion Week Silvia Tcherassi es acusada de plagio por la diseñadora de accesorios Mercedes Salazar quien asegura que su canasto en forma de piña fue replicado en la pasarela de la barranquillera.



Mercedes optó por “mostrarle a los diseñadores colombianos que la gente sí se da cuenta que hay una copia” por medio de las redes sociales donde según ella los usuarios sirvieron de jurados.

Pasados únicamente veinte minutos desde la acusación, su publicación contaba ya con setenta comentarios, entre los que sesentaynueve afirmaban que la imitadora era Tcherassi.

Y a pesar de que para algunos la acción fue criticada, la diseñadora explicó que por medio de sus acciones solo está “buscando que los diseñadores colombianos nos respetemos los unos a los otros y que si se nos acaba la inspiración y verdaderamente para poder sacar una colección necesitamos copiarnos de algo por lo menos no lo hagamos entre nosotros”.

Sin embargo no deja que la imitación de sus piezas la afecten pues para ella estos hechos se convierten en su “gasolina” para salir y entregar nuevas creaciones codiciadas por las compradoras de las tiendas más reconocidas de Nueva York donde junto con otras colombianas ha logrado triunfar. 




Además afirma “tengo un compromiso con los artesanos de Colombia impresionante en que cada vez quiero mostrarle al mundo este talento que tienen”.

Por ello, Mercedes se pregunta, habiendo en “Colombia 50 comunidades artesanales (no se sabe cuál más linda que la otra)- ¿por qué en Usiacurí, por qué con el mismo tamaño, por qué con la misma dimensión? Yo ahí si verdaderamente no creo que haya una coincidencia” refiriéndose al canastro presentado por la reconocida diseñadora barranquillera.

A ello, Tcherassi respondió en una entrevista en La W con Julio Sánchez Cristo, la misma emisora de radio colombiana que entrevistó horas antes a Mercedes, “la estructura de mi cartera es una jaula de pájaros, con una tapa en forma de domo, ¡de una jaula no puede salir una piña!”, agregó la diseñadora que se encuentra en Nueva York donde presentará nuevamente su colección Resort 2018.




Así que “¡no es coincidencia! Son dos modelos totalmente diferentes y pertenecen al archivo de las artesanas de Usiacurí- las pajareras pertenecen a sus archivos- lo único en común es que son dos piezas artesanales con diferentes tejidos pero son de la misma palma de iraca”.


La pregunta que surge es ¿hasta dónde puede llegar la coincidencia de la temática y donde comienza el plagio?

Para Tcherassi está claro que “las artesanías están muy de moda y los canastos se han vuelto el hit del momento, de hecho lo acaban de declarar como el it bag del verano” y para nosotras es uno de los imperdibles del año.

Además busca descartar las acusaciones afirmando haber rechazado los canastos en formas frutales que le mostraron cuando se reunió con la comunidad de artesanos en Usiacurí- con quienes Mercedes y muchos otros diseñadores colombianos han trabajado.

“No quiero nada de lo que los otros diseñadores han mostrado o han trabajado yo quiero coger tus productos, los tradicionales de Usiacurí, con los que nosotras convivimos desde pequeñas, (las paneras, las jaulas de los pájaros, los costureros) y sencillamente quiero trabajar con sus productos y darles otra visión y uso utilitario”, narró en retrospectiva.

#stresort18 #resort18

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Su colección está inspirada en la naturaleza y se llama Iraca en honor al material con el cual elaboraron los canastros y homenaje a los artesanos de Usiacurí, y afirma que para ella es “un poco egoista querer apropiarse de una técnica ancestral- creo que lo sano es sumar y no restar”.

“Hablar de copia por trabajar con una comunidad que es reconocida por su trabajo o hablar de copia por tener un objeto utilitario y de una forma parecida es totalmente malintencionado”, agrega Tcherassi.

Incluso asegura que cuando empezó a trabajar en su colección le pidió a la artesana, quien también ha salido en su defensa, no querer que le realizaran el canasto en cuestión con el mismo tejido de la piña de Mercedes, sino el implementado en las sillas mecedoras tradicionales del caribe, afirmando que no solo la inspiración, sino que incluso el tejido es totalmente diferente.

Para finalizar, Tcherassi concluyó “nadie es dueño de nada, la moda está en el aire y las tendencias están en el aire -hoy por hoy tenemos que tener la capacidad como diseñadores ¡de absorber no de copiar!, y crear a nuestro propio estilo”.




Lo complicado en este caso, similar al plagio del que estas diseñadoras colombianas acusan a Carolina Herrera, es lograr poner el límite entre la coincidencia de la inspiración y la copia.

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