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Todo lo que debes (y quieres) saber sobre el sexo después del embarazo

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Todo lo que debes (y quieres) saber sobre el sexo después del embarazo Foto: 123rf

Cuánto debes esperar, qué riesgos puede tener, cómo reaccionará tu cuerpo y todo lo que te estás preguntando, resuelto aquí mismo.

Para muchas mujeres, resulta enigmático, misterioso y hasta un poco aterrador pensar en la vida sexual después de ser madre. Si bien es cierto que sabemos que la sexualidad continúa y que la maternidad no es el fin de la misma, las dudas en cuánto a la faceta práctica del sexo post parto es todavía una zona gris que poco se comenta y poco se pregunta.

¿Cuánto se debe esperar antes de volver a tener sexo?

Según Alejandro Correa París, ginecólogo del Instituto Catalán de la Salud Sexual y Reproductiva, la recuperación física después del parto suele ser un proceso relativamente “rápido”. El emocional, sin embargo, no lo es tanto.

El cuerpo se recupera más rápido que el cerebro y por lo tanto hay que trabajar en volver a sentirse cómoda y preparada para retomar una actividad sexual.

Desde el punto de vista físico, Correa afirma que cada cuerpo es diferente y reacciona de manera distinta a los cambios propios de un embarazo y un parto. Por lo cual en el momento en el que termina el sangrado propio de la evacuación de lo loquios postparto (sangre y fluidos que quedan en el útero tras el desprendimiento de la placenta) el cuerpo estaría listo para retomar sus actividades habituales.  Esto varía según la mujer y va desde  los 10 hasta los 40 días, de allí el popular nombre de la “cuarentena”, periodo en el que se normaliza el organismo y, coloquialmente hablando, “todo vuelve a su lugar.

En el caso de una cesárea, es imperativo tener en cuenta que se trata de una cirugía de cuidado y por tanto se deben tener todas las precauciones del caso durante la recuperación. Es más, para aquellas  que están considerando practicarse una cesárea para evitar el daño vaginal, es importante que sepan que la recuperación de un parto natural puede llegar a ser más rápida y menos agresiva que dicho procedimiento quirúrgico.

¿Qué riesgos tiene y puede ser un motivo de preocupación?

A menos de que haya sido un parto particularmente complicado y que las heridas estén pendientes de sanar, se haya producido alguna infección o que el médico se haya manifestado abiertamente al respecto, el sexo no debería suponer un riesgo para la mujer o el bebé.

Ahora, si resulta doloroso, la cosa no fluye del todo y comienza volverse traumática, lo mejor es tomarlo con calma y acudir a un experto. Como mencionamos anteriormente, puede que el cuerpo esté listo pero el cerebro no y por lo tanto el proceso puede ser difícil más allá del nivel físico. Ante todo ¡manifiéstatee! La cantidad de mujeres que están y han pasado por el mismo proceso es enorme, así que nada de vergüenza. Asumir y actuar al respecto son el primer paso para recuperar una sexualidad sana y placentera.

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Mi vagina nunca volverá a ser la misma

Esta es una de las grandes preocupaciones de la mujer moderna. Y, efectivamente, nunca volverá a serlo pues acaba de salir a través de este conducto una criatura. Sin embargo, esto no significa que estará arruinada, fuera de servicio o que el cambio sea radical e irreversible.

Correa explica que “la vagina es muy agradecida y dependiendo de la elasticidad y calidad de los tejidos de cada mujer, es posible que hasta no se note”. Eso sí, hay que ayudarse y no pretender dejarle todo el peso a la naturaleza pues como en cualquier recuperación es necesario darse una manita extra y en este caso los ejercicios para fortalecer el suelo pélvico son claves. Por si no los conoces aquí te dejamos 5 ejercicios para tonificar la vagina.

¿Se sentirá igual?

Aunque al principio puede que sea extraño y los primeros aproximamientos resulten incómodos o inseguros al principio, la sensación y el placer no tienen por qué cambiar después del parto.

Puede afectar que la “hiper-conciencia” sobre el cuerpo post embarazo afecte la seguridad en nosotras mismas y haga que estemos pensando más en que no lucimos exactamente como antes en vez de tener la cabeza puesta en el momento. Correa explica:  “el verdadero cambio en la sexualidad es más mental o psicosexual que físico, el tsunami de hormonas del embarzo también deja sus estragos y eso sumado a los gajes de un recién nacido pueden hacer que el sexo deje de parecer una opción placentera dentro de la rutina”.

Así que relajación y tranquilidad, poco a poco todo volverá a la normalidad. Físicamente no tendría por qué sentirse diferente.

¿Qué tan pronto puedo volver a quedar embarazada?

A pesar de la creencia de que amamantar actúa como un anticonceptivo natural infalible, la verdad es que no es 100% seguro. Aunque ciertas hormonas producidas durante la lactancia pueden evitar la ovulación, esto no quiere decir que no se deba ser cuidadoso con respecto a un (nuevo) embarazo no deseado. De hecho Correa comenta que “la anticoncepción postparto es muy importante. Es una de las cuestiones fundamentales que se abordan en la consulta de la cuarentena e incluso previas al parto.” Aunque el cuerpo como tal está listo para recibir otra vez una nueva vida, la recomendación es esperar al menos un año para darle verdaderamente al cuerpo el chance de recuperarse y evitar desgaste y complicaciones.

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¿Y qué pasa con la lactancia?

Aceptémoslo. Más de una ha imaginado una escena en la que un chorro de leche materna salpica en el lugar y el momento equivocados. Y bueno, no vamos a mentir... ¡puede pasar! Lo importante es que se haya hecho un trabajo a conciencia con la pareja en el que los dos entienden los cambios del cuerpo y de la conciencia de una mujer que acaba de ser madre. Es posible que por el tipo de hormonas que se segregan durante la lactancia se vea afectada la lubricación, pero nada de pánico. Simplemente habrá que volverse la mejor amiga del lubricante y ver cómo va reaccionando el cuerpo.

Consejos prácticos

- Kegels, kegels, kegels. El cuerpo y la naturaleza son asombrosos y muy sabios, así que ayúdales en su proceso no descuidándote ni dejando para mañana los kegels que puedes hacer hoy.

- Prueba y error será el mantra. Ve intentando de a poco hasta que te sientas cómoda. No te imagines volviendo a una maratón sexual digna de Samantha Jones  en el primer intento o te sentirás muy decepcionada. ¡Calma! Todo a su debido tiempo.

- No tengas miedo ni vergüenza de lo que te está pasando o de lo que estás sintiendo. Busca ayuda profesional de un terapista, un sexólogo o de alguien de confianza que ya haya pasado por eso y verás que no estás sola.

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